Un nuevo «hola» con mejor feng shui.

Por Iside Sarmiento

 

Transcripción literal del Audio.

2 de mayo del 2020. 12:15 mediodía. 

“Hola Maestrhitaaaa (así nos decimos de cariño). Vieras queeeee, me recuerdo de vos cuando salgo a la calle, porque la gente está con eso del abrazo con el codo y yo no puedo evitar recordarme de tus enseñanzas, de como esos ángulos dirigidos hacia una persona es como una lanza, una flecha, que es “Bad Feng Shui”… Y cuando llego donde alguien y me señala con el codo siento una lanza… mae… como un «Bad Feng Shui”. Entonces estoy saludándome diferente. Nada más mostrando la palma de mi mano y  llevándomela  al corazón. Peeeeroooo sí… No sé cómo caló esa enseñanza en mí, y me da risa porque le estoy diciendo a mi gente cercana: !no saluden así! “Bad Feng Shui baby, my Master told me so”.

Hahahahhahahahah, no saben la gracia que me hizo escuchar ese audio esta mañana.

Primero porque admiro y quiero tanto a mi “Maestrhito cómico” que con sólo escuchar su voz me pongo feliz, pero hoy la voló. Que una persona del calibre de Shanti ate esos cabos, me encanta. !Y es que tiene toda la razón! Yo también sentía raro hacer eso el saludo del codo, solo que no me había dado para atar cabos. Ahora me parece súper lógico. Creo que al final los maestros lo que hacen es recordarte las cosas que ya sabés pero que habías olvidado.

Y sí, la energía se puede redirigir a antojo. Y siempre, siempre, siempre va a tener que pasar por algún peaje antes de llegarte.

Peajes energéticos.

Con Shanti hemos construido varios sueños, porque además de activador de la felicidad es un arquitecto muy creativo.  Él conoce bien las bases de las construcciones Feng Shui y la creación de espacios bellos, fluidos y saludables.

Obviamente lo de las “flechas venenosas” lo tiene muy presente y solo alguien tan sensible como él pudo, no solo explicarlo en palabras simples, sino también inventarse un nuevo saludo para erradicar de su entorno el saludo venenoso.

Si yo algún día fuera Presidente, Shanti sería el Vice de fijo.

Las flechas venenosas son ángulos puntiagudos que nos apuntan y que hacen que la energía se mueva con mucha más rapidez. Como cuando te cae una catarata en la espalda. Será bueno o malo dependiendo de la intensidad. El movimiento de la energía se acelera cuando pasa por techos en declive, esquinas, escaleras y pasillos largos que le lleguen de frente, de espaldas o de lado mientras se duerme, trabaja y -ahora en estos nuevos tiempos y según las sabias apreciaciones de Shanti- saluda.

La energía nos rodea y nos impacta. Se puede sentir, oír y algunas personas hasta dicen verla. Lo cierto es que la ciencia ya demostró que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma. Es por eso que cuando se topa a otros factores físicos, cambia de forma, se detiene o se acelera o se dispara, que es como si nos pegaran una cachetada energética.

Desde el punto de vista del Feng Shui, si un ángulo le apunta directamente a su puerta de entrada, cama, escritorio u oficina es posible que sienta intranquilidad, insomnio o falta de concentración por decir lo mínimo. Llevado a la gran escala, en Hong Kong -el metro cuadrado más caro del planeta-  los dueños de grandes edificios tratan de comprar las propiedades circundantes y convertirlas en parques con tal de que no les construyan algo que pueda, por ser una flecha venenosa, desequilibrar el buen Feng Shui de su edificio.

El efecto nocivo de esta energía de tránsito rápido podría minimizarse con plantas, esferas, cristales faceteados y objetos reflectivos, como los espejos.

Pero como nadie va a andar en la calle con cristales colgando y es muy probable que se vaya  a topar con personas que querrá saludar, el nuevo saludo de Shanti me parece la tendencia actual más linda de hacer: llevarse la mano al corazón al ver a una persona y sonreírle. Este, para mi, puede ser el gesto de amor más lindo y más Feng Shui en estos tiempos de nuevos hábitos. 

 

 

Pueden seguir a Shanti en el https://www.instagram.com/shantihappinesscoach/